Crónica de la Liga 2009 by Lin

LIGA 2009. 5-6 SEPTIEMBRE. ALCOBENDAS

Ya que me han dado la gran oportunidad de escribir la crónica de la superliga de frisbee 2009, no quiero dejar pasar la ocasión para acordarme de la madre de más de uno... Claro, uno es de Cádiz, y acostumbrado a exagerar, si le dicen que esto cansa, que cansa mucho, que cansa "pa" morir, y no le ponen la coletilla de "sin exagerar"... uno que hace... pues no creérselo... ya que están exagerando ¿no?

Pues no señoras y señores, esto cansa "pa" matar... SIN exagerar, como para ir al hospital y robarse una bombona de óxigeno y tenerla en el banquillo, junto a los miles de litros de agua y a la fruta fresca.

Entonces que decir del torneo, pues... ya lo podréis imaginar con lo que llevo adelantando, y que además se puede resumir en dos palabras: IM-PRESIONANTE. Desde que entré en Frisbillanas, casi de casualidad, no podría haber imaginado nunca que la palabra "equipo" podía significar tantas cosas a la vez: compañerismo, amistad, sufrimiento, orgullo, convivencia, unión, alegría, juerga, resaca, y mucho mucho más (bueno basta de peloteo ;).

Y es que desde el momento que salimos para Alcobendas, empezando un viaje con una estupenda compañía femenina, ya empecé a pensar que este fin de semana sería grandioso. Por cierto, ¡que no me la cuelan! que sé que lo de las chicas lo hacemos como táctica para que el novato repita torneo ;)

Cuando llegamos allí, me quedé impresionado al ver la hospitalidad y amabilidad de todos los equipos, y ya se me saltaron dos lagrimones cuando llegamos al albergue y nos encontramos en la puerta con un cartel que ponía: "4 Patatas bravas"... ostras... ¡¡¡tapas gratis!!! ¿o serían raciones? Después me dí cuenta que eran el número de camas ocupadas por un equipo con un nombre muy original.

Aquí de nuevo mis compañeros volvieron a pecar de no exagerar cuando me dijeron que en el torneo había mucho nivel, y de nuevo... ¿que hice? Pues no creérmelo. Al menos no me lo creía hasta que vi a nota que dicen por ahí se llama Sato (se ve que nadie lo ha podido alcanzar para preguntárselo) dando un "sato" mortal para robar el disco, en un movimiento defensivo donde pasó casi por encima de la mesa del marcador, dando de bruces en el "blandito" asfalto. Pero lo peor es que todavía no me había dado tiempo para sacar el móvil y  llamar al 061 o a funerarias Pérez, cuando el muy japonés ya se había levantado y marcado en el contragolpe.

Y resultó que además este superhombre era de Patatas Bravas, y justo contra semejantes individuos nos tocaba jugar el primer partido. Pues sí, al final resultó que no eran tapas... era una ración, aunque esta vez, por desgracia, de goles en el campo. Eso sí, el partido no fue tan mal, teniendo en cuenta que algunos eramos novatos en frisbillanas y que por mucho crack como Rafa, David, Eli, Camilo, etc. que hubiera en Frisbillanas, la inexperiencia creo que hizo mella en general en el torneo.

Después del primer partido jugamos contra Fendisc, y de nuevo, tras un comienzo prometedor donde estuvimos igualados, pusieron una marcha más que nosotros al final del mismo, a la que no supimos responder. Además de lo negativo de la derrota y el mal partido, se nos lesionó Juan Carlos, que además de ser un tío genial que tuve el placer de conocer en Alcobendas, era uno de los pilares de Frisbillanas.

Para más inri, esta derrota nos dejó fuera del pull alto, con lo que, tomando prestadas las palabras de nuestro gran capitán y líder espiritual (nunca mejor dicho en frisbee) Rafa: ya quedaba divertirnos y aprender de cada partido, cada punto, cada compañero y cada contrincante.

Así, con esa mentalidad afrontamos el último partido del sábado con otro aire e intentando absorber todo lo posible de los tuyos, contra Cacharrería. Y no sé su fue la menor presión en este partido, o que los de la Cacharrería se olvidaron al elefante, pero ganamos nuestro primer partido ¡¡oeeeee!! Por cierto, que impresiona ver como el señor Rafa nos dirigía hacia la victoria (claro fichando a uno de los X-Men todo resulta más fácil), con dos goles de Manuel in extremis, para remontar el partido en la última posesión.

Después, el sábado noche tuvo lugar la típica fiesta (aunque para mí la primera) que aunque no me lo han confirmado creo la inventó Frisbillanas para debilitar al rival (con hígados mucho menos entrenados físicamente) para el día siguiente. Resultó que parece que el torneo este era algo más serio y nos salió el tiro por la culata, encontrándonos a las 3 de la mañana veintemil personas de frisbillanas y cuatro gatos más, y sin exagerar (lo de los gatos). Claro, al día siguiente pagamos el pato y perdimos los dos primeros partidos, y además íbamos perdiendo efectivos por momentos, con lesiones de Eli, Carlos, Jaime y con Rafa tocado (más Juan Carlos que seguía lesionado). En el último si no recuerdo mal quedábamos 9 de los veintemil del sábado, pero hicimos un esfuerzo final y con la gran actuación de todos, y teniendo a los pichichis gaditanos, ganamos el partido. Al final, un discreto penúltimo puesto, que creo que podría haber sido muchísimo mejor si hubiésemos contado con todos los efectivos y con algo más experiencia de los más novatos (yo el que más).

Y del equipo, no puedo poner nunguna pega... da gusto ver jugar a los compañeros y aprender de los más experimentados, que además se volcaron en enseñar a quién cometía cualquier error (muchos en mi caso).

 

Increíble ver como el señor Rafa se reventaba el pechito por la Caleta, la elegancia del señor Camilo "huevón" en el puesto de handler, los brazos enormes del superfichaje David, alias el abrazafarolas (pero pillándolas de dos en dos), el buen hacer de Juan Carlos en todo, los pases de Alberto y la sapienza de Manués, de Carlos, Jaime y por supuesto Eli, nuestro "guiri" morconero... y es que, regalar un morcón por MVP a uno que no le gusta el cerdo me parece una forma peculiar de hacerle entrar en razón. Vamos que la siguiente ración de solomillo al whisky el El Bigotes se la zampa él solito ;)

Y como lo mejor se deja para el final, pues digo orgulloso que nunca me había dado tanta alegría invitar a cenar a nadie... y es que las niñas de Frisbillanas han hecho un gran torneo, ganándonos la apuesta y ya de paso casi ganando a las Pirañas, las que terminaron acabando subcampeonas del torneo. Y es que los grandes fichajes como Gemma o Erika tuvieron todo el apoyo del resto del equipo que supieron estar a la altura de las circunstancias, y mejorando de forma espectacular, notándose partido a partido. La pirwil Cintia, que terminó reventada de la vida, Salu, Laura, las Marías, Ana, las alemánidas de la frontera, vamos... un equipazo que seguro irá a más en cada torneo.

En general no tengo que decir del torneo más que palabras positivas, y muchas agujetas, hasta donde la espalda pierde su nombre (mmmm... ¿una malinterpretació n de mi dorsal número 69?). De hecho ya te digo que incluso lo del precio ha sido increíble, con alojamiento, desayuno, frutita, cena e incluso te hacían la pedicura mientras dormías (para no perder tiempo)... que uñas pintadas más monas me quedaron. Eso sí, lo del masaje nocturno parece que, o se fue de precio o que contrataron a uno del Waypout y nos dejaron la espalda "bardá", como se dice por mi tierra.

Yo lo tengo claro... al siguiente torneo que pueda, me apunto de cabeza, pero eso sí, me alquilo un galgo, y que corra el muy perro... que yo ya he tenido bastante :S