Historia

En enero de 2004 coincidieron en Sevilla Stephane y Juan Carlos. No se conocían, pero tenían en común su paso por Los Quijotes, el equipo de Ultimate de Madrid, y la determinación de no pasar demasiados días jugando solos. Así que, con el voto de confianza de sus amigos, unos cuantos carteles, un poco de paciencia y una buena dosis de buen humor, bastaron apenas cuatro meses para que se plantaran en Alcobendas con un equipo de 18 jugadores con el que participar en el IV Campeonato de España de Ultimate.

Pero antes de eso, Florian ya había tenido la genial idea de llamar al equipo Frisbillanas, David se apresuró en hacer una web para captar nuevos jugadores, Lino diseñó un folclórico logo... en fin, todo el que llegaba aportaba sonrisas e ideas de lo que terminaría siendo el primer equipo de Sevilla de Ultimate Frisbee. Bajo el lema de "todo el que quiera jugar es bienvenido", el espíritu de integración de Frisbillanas se resumía en los colores de su camiseta: rojo sevilla y verde betis.

Desde su nacimiento, dos rasgos característicos han marcado la personalidad de Frisbillanas: un espíritu insuperable y una gran rotación de jugadores de todos los rincones del mundo. Si bien esto ha hecho que la progresión en el nivel de juego haya sido algo más lenta que la de otros equipos, el poder contar con tanta gente ha sido la clave del éxito de Frisbillanas del Universo: un gran club basado en la amistad, las ganas de superarse y la alegría de estar juntos. 

En estos cuatro años han pasado por el equipo casi 80 jugadores que, de una forma u otra, han contribuido a difundir el Ultimate y sus particulares valores basados en combinar la deportividad con la competitividad. Casos como el de Diego y Jorge de Cacharrería y Sergi de Peixets, que fundaron nuevos equipos en sus respectivas ciudades de origen tras su paso por Frisbillanas, o el de Florian, Sergi, Magali, David, Rocío, Kerstin, Franziska y José, que, aunque ya no viven en Sevilla, mantienen activa su "ficha" y no dudan en viajar donde sea para seguir participando en los torneos con el equipo, se han convertido en la esencia del espíritu de las Frisbillanas del Universo.